¿A qué huelen las nubes? ¿Por qué nadie ha inventado las luces que se apagan cuando detectan que se te han cerrado los ojos? ¿Qué pensará el señor que vive en frente de mi casa de que aún no tenga cortinas?
La verdad, me encantaría saber tantas cosas que aún no sé. Podría divagar sobre cualquiera de las 3 cuestiones, y quizá decir un par de frases emperifolladas que parezca que quieren decir algo, pero que en realidad dejen claro lo tremendamente ignorante que soy. Hay gente que te responde a cualquier pregunta, que tiene el don del yomeloinvento, pero yo no deseo ese don. Así que voy a tomarme la pregunta como creo que debo hacerlo: la sumaré a la lista de cosas que aún no sé pero que espero saber algún día, justo detrás del asesinato de Kennedy y la, ahora tan curiosa, muerte de Michael Jackson (me parecía mal que hubiera un solo texto circulando por la red que no hiciera una pequeña referencia a este hombre).
Preguntas sin respuesta. Me parece un tema interesante, ¿verdad? Mi madre se haría fan del primer grupo de facebook que tuviera esto como lema. ¡Cuántas veces habré oído la más famosa de todas!: ¿pero hija, estás tonta?
Lógicamente, la ciencia podría haberle callado la boca en ese momento en que mi madre y todas las madres del mundo, aprovechaban tu descuido con el pico de una mesa o un resbalón por el parquet, para sumar la odiada frase a la ya complicada convivencia de hormonas adolescentes y madres. Puede que desde mis 17 sienta un rechazo no superado a las dudas que desconozco, puede que mi madre me avisara demasiadas veces sobre no meterme en grandes charcos y dedicarme sólo a los que dominara.
Y ahora yo quiero lanzar otra pregunta para la que espero tengáis respuesta. Querido Víctor, ¿has visto ya el palíndromo, la frase capicúa, que hay en mi texto? Yo “no deseo ese don”. Y tú, ¿qué dones no quieres tener?
Hasta la próxima,
Eva.
Chachi! Hazte ese grupo en facebook ya! que después de tu madre voy yo. Por cierto, habéis leído "El por qué de las cosas" de Quim Monzó? ALTAMENTE RECOMENDABLE!
ResponderEliminarRetiro mi comentario anterior sobre no lanzar la pregunta a alguien en concreto. Se me ha ido completamente la olla. Perdonadme, es julio (mes 10 en el calendario laboral) y tengo el cerebro en los huesos y mis neuronas repartidas por los bares y los karaokes de madriz.
:-)
Preguntas sin respuesta. Da un poco de miedito, mientras leo el post escucho en mi cabeza la música tensa a lo Expediente X de fondo.
ResponderEliminarLa verdad que yo también me considero bastaaaaaante ignorante (¿no es maravilloso todo lo que me queda por aprender? :-D), menos mal que Michael Jackson ha muerto y tenemos tema comodín sobre el que divagar para rato.
PD. ¡Vivan los bares y karaokes madrizleños! ;-)
No te olvides del 'Ves?? Te lo dije...' de nuestras queridas madres.
ResponderEliminarYo haría un grupo de FCBK de "Yo, de mayor, no quiero convertirme en mi madre".
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ResponderEliminarSé que progresivamente me voy a ir un poco del tema pero me lanzo… ¿Y qué decir sobre todo aquello de lo que siempre seremos ignorantes? Todas esas cosas sobre las que nunca nunca pero nunca sabremos su realidad. Esas incógnitas que no guardan una sencilla respuesta en una enciclopedia o tecleando sus palabras clave en el buscador de los buscadores.
ResponderEliminarDa incluso vértigo. Ya que estamos con Michael Jackson nunca sabremos con exactitud las circunstancias de su muerte. Nunca sabremos si los sueños, tal y como dicen, son respuestas de nuestro subconsciente tan aparentemente consciente cuando dormimos. Tampoco sabremos si el monstruo del Lago Ness es algo real que existió o el pasatiempos de un escocés creativo. Y millones de ejemplos que ahora no encuentro. Y más aún. Tampoco sabremos si a esa persona a la que miraste por la calle le gustaste tanto como ella a ti. Nunca sabremos si esa persona nos quiso tanto como nosotros a ella. O si nosotros la queríamos tanto como pensábamos. Pero ahí ya entraríamos a material abstracto, terreno peligroso por el que divagar líneas y líneas.
Me quedo con la vertiginosa y agradable sensación de que nunca sabremos todo sobre todo. Soy partidario de no querer saberlo todo. Yo al menos así lo quiero porque es aquí donde entra la fe y no hablo de una fe católica. Hablo de la fe de uno mismo en conocer e interpretar esa realidad tan inabarcable.
Efectivamente he divagado pero ahí queda eso.